Sobre el Ágora “Repensando las dimensiones de la democracia” de Robert Fishman

El pasado miércoles 26 de marzo tuvimos en honor de presenciar la conferencia de Robert Fishman, catedrático en Sociología de la universidad de Notre Dame, dentro del ciclo de ágoras del Máster Universitario Sociedad, Administración y Política y que versó sobre la democracia, en concreto, acerca de repensar las dimensiones de la Democracia.

La democracia es mucho más importante que el color político al que se pertenezca. Así lo entendió el malogrado ex-presidente del gobierno Adolfo Suárez, asumiendo para sí la idea de la ciudadanía como un todo en busca de la legitimidad democrática. Con esta breve reflexión dio comienzo su intervención Robert Fishman.

Si de entrada es complejo construir una definición sucinta y  explicativa sobre el concepto de democracia, analizar las dimensiones que engloba al hecho democrático como forma de organización de una comunidad política, no es baladí.

En este sentido, Fishman advierte sobre dos componentes previos e intrínsecos de la democracia que preceden a las cuatro dimensiones en sí. Por un lado  el componente constituyente y, en segundo término, el componente derivado, en la práctica el hecho de la alternancia en el poder como un factor  que deriva  del juego democrático y por ende una consecuencia de la democracia.

Plantea Fishman cuatro dimensiones de la democracia; Autenticidad, calidad, profundidad y consolidación y que, a juicio de quien suscribe, estas dimensiones se relevan como una evaluación acerca de la calidad democrática o no de un Estado que se reviste con los principios básicos e inspiradores de la democracia y extiende a la comunidad de individuos que habitan dicho espacio.

El análisis de Fishman se hace necesario porque nos muestra, a la postre, verdaderas carencias de nuestras democracias como organismo vivo que son. A modo de ejemplo, recurriremos a la dimensión AUTENTICIDAD. Es requisito básico de cualquier democracia el hecho de llevar a cabo elecciones libres y competitivas. Sobre este particular en el momento presente nos podemos encontrar variables limitadoras, como pudieran ser, exclusión de parte del electorado por razones de nacionalidad, controversia a la hora de llevar a cabo el recuento de votos de forma eficaz, la configuración en España del secreto del voto vulnera en sí mismo dicho principio. De forma sucinta se han expuesto varios ejemplos que suponen barreras a veces, difícil de franquear, para la ciudadanía en última instancia sufridora del déficit democrático, a su vez conocedora de cuantas limitaciones y cortapisas se dan cita dentro de la democracia en sentido estricto.

En segundo término la dimensión CALIDAD, no cabe entenderla como alternativa a la AUTENTICIDAD, porque no es lo mismo. Calidad democrática se entiende en otros términos,  que se manifiestan por ejemplo en el hecho de rendir cuentas a la ciudadanía, en la libertad de expresión, en el imperio de la ley,  en la calidad de la clase política de turno,  El ciudadano y el gobernante, un binomio crucial  para esta dimensión, puesto que el factor intelectual y moral de los sujetos, son determinantes a la hora de encontrarnos una democracia en términos de calidad, participativa de forma efectiva, fluida en términos de control y fiscalización de las acciones del gobierno, transparente, rica de moralidad e interactiva en una relación transversal. La realidad dista según donde nos encontramos de lo que pretende ser una democracia de cara a fomentar esta relación de forma efectiva de calidad en estos términos y la actual coyuntura invita al escepticismo más que al optimismo.

PROFUNDIDAD como tercer elemento  de la dimensión de la democracia apela a las Instituciones a cuan configuradas democráticamente estén, a los movimientos sociales como parte influyente en la acción política del gobierno, en nuestro Estado encontramos ejemplos de ello desde la transición democrática hasta el momento presente, donde determinadas demandas de la calle cristalizaron, a la postre, en políticas públicas. Véase regulación del divorcio, política medioambiental entre otros. Cabe preguntarse si los movimientos sociales de nuestros días inciden en la agenda política del gobierno, si estas demandas son atendidas en su totalidad o solo en parte. A modo de ejemplo, el movimiento ciudadano de la plataforma antidesahucios y la reforma de la Ley Hipotecaria acometida por el gobierno. En este hecho apreciamos la secuencia demanda ciudadana que cristaliza en política pública pero, ¿realmente la reforma de la legislación en materia hipotecaria ha asumido la amalgama de propuestas formuladas desde la PAH?

La cuarta y última dimensión es la CONSOLIDACIÓN. En síntesis, la situación actual de la democracia española dista del ideal expuesto a raíz de las dimensiones citadas. De los déficit que más destacan, podemos citar la perdida de capacidad de decisión de la clase política debido al traspaso de determinadas competencias claves para el gobierno autónomo del Estado, a otros centros decisores, en ocasiones no elegidos democráticamente, como pueden ser el BCE, Comisión Europea entre otros. Estas circunstancias nos llevan a replantearnos si la democracia española se encuentra con un problema de AUTENTICIDAD democrática en el funcionamiento de las relaciones de poder para con la ciudadanía y las decisiones adoptadas  para estos últimos. Esta perdida de soberanía, a favor de construir más cohesión  dentro de Europa, no  culminan las expectativas creadas en su momento y que sirvieron de pretexto para transferir algunas de las competencias claves de los Estados.

Muchas cuestiones salieron a la palestra en el debate posterior, entre los que destacaron la calidad de la clase política  y si esta se ve solapada por la mediocridad en muchos ejemplos. La disciplina férrea de partido en nuestro sistema como medio que anula al individuo, ¿es nuestro país una democracia contradictoria?

La democracia es muy importante pero en la práctica puede ser decepcionante.

Gracias a Robert Fishman, realmente interesante el ágora. Muchas reflexiones desde el punto de vista académico.

José Antonio Zújar Chaves, Sevilla, marzo de 2014.

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2 respuestas a Sobre el Ágora “Repensando las dimensiones de la democracia” de Robert Fishman

  1. Rafael dijo:

    Hay que repensar esto de la democracia. Desde luego que queda mucho por mejorar. No se cual es la solución pero ya es positivo leer paginas como esta. Gracias y enhorabuena. No hace mucho que me han regalado un librillo que se llama Autopsia a las democracias patateras. Echenle un vistazo. ..

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