LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y LAS TRANSFORMACIONES EN EL MUNDO RURAL.

El pasado viernes 25 de Noviembre asistimos al interesante seminario del Profesor Antonio Herrera sobre “Movimientos Sociales y las transformaciones en el  Mundo Rural” dentro de los seminarios del MUSAP. Y que podríamos dividirla en dos temas fundamentales sobre los que versó: por un lado el concepto de “Atraso”, asociado a las provincias rurales se ha utilizado como discurso por los dirigentes políticos para justificar políticas segregadoras e insolidarias dentro la democracia y el estado de las Autonomías. Por otro lado, se trató el tema de la atribución del mérito de la “Transición” dentro de la memoria colectiva a las élites políticas (Adolfo Suárez y el Rey) negando el papel que los movimientos agrarios y rurales tuvieron para la consecución de la democracia en dicho periodo.
El sur de España, eminentemente agrícola, ha sido asociado desde siempre al “atraso” económico, cultural y social. Andalucía, pero también Extremadura, han sido tierra de caciques, bandoleros y anarquistas. El modernismo como consecuencia del desarrollo industrial y por ende de la democracia liberal representativa era vista con distancia desde el resto de España. Las dificultades para un desarrollo agrario intensivo y avanzado unido a una industria inexistente; una población atrasada, desigual y polarizada entre el propietario del latifundio y el jornalero (sin clases medias) y una situación política caciquil y clientelar, con una clase trabajadora radicalizada y violenta. En este contexto no podía entenderse desarrollo de un democracia moderna.

El concepto de “Fracaso” ya estaba instalado en España desde 1898, tras la pérdida de las ultimas colonias. Andalucía fracasa en su competencia agraria frente al motor de la agricultura europea como era Inglaterra, por condiciones climáticas (bajos niveles de pluviosidad), por estructura del desarrollo parcelario (basado en el latifundio) y por una deficiente inversión en ciencia (permanencia del cultivo en barbecho, etc.) y tecnología (utilización de la mano de obra humana frente a la maquinaria).

Tradicionalmente los medios de comunicación han atribuido a las élites políticas el éxito de la Transición democrática, minusvalorando los movimientos agrarios como generadores de valores democratizadores desde las esferas mas cercanas a la ciudadanía como eran los pueblos y sus ayuntamientos. Según Eley (2003):

“ La democracia no se da, no se concede, se conquista, se
construye”.

Desde este paradigma, el profesor Herrera hizo una revisión de los “momentos democráticos” en la historia de España, compartiendo una característica importante: todos fueron precedidos de movimientos rurales previos.

1. El Sexenio Democrático y I República (1868-1874): movilizaciones agrarias en los pueblos de Andalucía promociono una conciencia democrática-republicana. Existencia de
agitaciones campesinas apreciadas en la época como fruto del primitivismo.
2. II República (1931-1936): protestas campesinas (Osuna), denuncias por fraudes electorales, abuso de poder y/o violencia; luchas anti-caciquiles, construcción del mundo rural; asociacionismo y el acceso de socialistas y republicanos a los Ayuntamientos.
3. Transición Democrática: las luchas de hombres y mujeres desde el mundo rural para
desmantelar los residuos del régimen franquista como generadora de esa conciencia.

En este momento de la Transición, el profesor nos planteó dos preguntas:
• ¿Quién hizo la Transición?
• ¿Se hizo bien o mal?
La Transición supuso altas dosis de improvisación y una alta participación de la sociedad
civil frente a “la hoja de ruta”. No podría entenderse como un proceso lineal. Ni como un pacto de élites, ya que la sociedad civil estaba movilizándose y se producían un gran numero de obras divulgativas al respecto.
A pesar de esto, se ha argumentado que tuvo graves déficits: cesiones por parte de la
Izquierda, el pacto del olvido para superar el pasado y una desmovilización-desactivación en la sociedad civil. Los datos desde el punto de vista historiográfico nos demuestran que no hubo tal apatía. Se produjo la génesis de partidos políticos, sindicatos, asociaciones vecinales, OPAS,…quen se enfrentaron a un marco franquista que ampliaron el marco representativo y generando valores democráticos. Hubo un gran conflicto a nivel municipal que supuso la conquista del poder en el campo en 1979 (1ª Elecciones municipales) tras diversas contingencias por la gestión de los recursos públicos (empleo comunitario).

A pesar de ello hemos sabido convivir con ella, pero la sociedad cambia y la Democracia está en continuo movimiento, por lo tanto cabria plantearse si es válida para la España de 2016. Desde mi punto de vista, creo que hay consenso en que la reforma de la Constitución es uno de los retos de esta legislatura que ahora comienza y que la sociedad reclama como fundamental. La discusión se centra por tanto en que aspectos y con qué fines, siendo el foco de mayor disenso la articulación territorial de España y la reforma de la Ley electoral.

Solo agradecer al Profesor Herrera, como un tema que a priori podía parecer arduo, se trato de una manera tan pedagógica y amena.

Hasta la próxima publicación.

 

Raúl Gómez Soto (estudiante del MUSAP).

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