Ágora: “El revisionismo de la Transición: A vueltas con la historia”.

La siguiente reseña versará sobre el ágora impartida por el catedrático José Álvarez Junco, el  15 de marzo de 2017 bajo el título “El revisionismo de la Transición: a vueltas con la Historia”.

Dicho ágora comenzó con una presentación de los acontecimientos más relevantes de la Transición española hacia la Democracia. Así pues, el primer detalle en el que quiso prestar atención fue en dejar claro que nadie logró acabar con la dictadura en los casi 40 años que se mantuvo vigente, dando cuenta de la efectividad de sus herramientas de represión.

Tras la muerte del dictador en 1975, todos se preguntaban acerca del devenir del régimen, ya que el que iba a ser sucesor de Franco – Carrero Blanco- fue asesinado, y  la figura de Arias Navarro como posible sucesor termina por no funcionar, así que el rey Juan Carlos decide decantarse por Adolfo Suárez.

En las elecciones del 15 de junio de 1977, Adolfo Suárez se alzó con la victoria bajo las siglas de UCD (Unión de Centro Democrático). En ellas, el PSOE se alzó como la segunda fuerza política.

Tras ello, se formaron las Cortes Constituyentes y se aprobó la Ley de Amnistía, se negociaron los Pactos de la Moncloa -con el objetivo de procurar la estabilización económica del proceso de transición al sistema democrático-. Un año más tarde vería aprobada La Constitución Española de 1978 -aún vigente- y en 1979 se celebrarían unas nuevas elecciones en las que Adolfo Suárez volvería a proclamarse vencedor.

En 1981, Adolfo Suárez se vio desprovisto de apoyos, por lo que gobierno del país quedó pues en manos de Leopoldo Calvo Sotelo.

El 23 de febrero del mismo año, el teniente coronel Antonio Tejero perpetró un intento de golpe de estado fallido, que propició que todas las fuerzas políticas se unieran en manifestaciones en oposición a un retroceso hacia un régimen dictatorial.

Para Álvarez Junto, la Transición supuso un cambio político relativamente fácil, ya que se produjeron pocas muertes si se compara con otros hechos históricos; y excepcional, porque el Estado logró mantenerse en pie. Por ello, fue un suceso inesperado que sorprendió al mundo, pues nadie fue capaz de predecirlo.

  • ¿Cómo se analizó la Transición?

La Transición ha sido analizada bajo varios puntos de vista, los cuales se clasifican en los distintos modelos que se presentan a continuación:

  • Los primeros análisis (en los cuales participó el ponente) se centraron en explicar que el proletariado se enfrentó a la burguesía por la defensa de la Democracia. Sin embargo, la realidad fue otra; no hubo movilización social, sino política, es decir, la burguesía no tuvo un papel relevante para estos hechos.
  • Modelo Funcionalista: Según este modelo, fue la industrialización de los años 60 lo que creó las clases medias, y éstas son las que crearon la democracia. (Este modelo tampoco es válido en su totalidad).
  • Modelo de Liderazgo: Esta explicación se cetra en que la clave no fueron las clases medias, si no las élites que acertaron en sus decisiones; en este caso Juan Carlos I, y Adolfo Suárez, quienes se vieron orientados por las fuerzas sociales.
  • Modelo Conspiratorio: Se sustenta en que todo fue una conspiración, pero es una teoría que no tiene demasiada fundamentación.

 

  • ¿Qué es lo que conviene estudiar de la Transición?

Es importante tener en cuenta el contexto comparado, es decir, preguntarse ¿qué pasaba en otros sitios?

Es el momento de la 3º ola de la Democracia en Europa. En Portugal la Transición, por ejemplo, fue muy distinta a la española; se vivieron 6 años de muchas tensiones, las cuales se solucionaron por medio de las fuerzas militares. También nos serviremos del ejemplo de Grecia, donde la familia real aprendió que si se apoya un golpe militar, la Monarquía cae.

Entonces, en los años 30 el contexto europeo iba en favor al modelo bolchevique. En el 77 del democrático.

Tras el exhaustivo repaso a los momentos más destacados de las Transición, así como a sus principales enfoques explicativos, el profesor Álvarez Junco acometió el último de los pilares de su conferencia: una suerte de recapitulación de lo tratado hasta el momento.

En este sentido, fue extremadamente crítico con aquellas visiones empeñadas en explicar muchos de los males actuales del sistema político a partir de la Transición. Estas explicaciones son erróneas –sostiene- en la medida en que conciben la Transición como un acontecimiento unilineal, homogéneo y cuyo desarrollo estaba de antemano prefijado. Por el contrario, y desde un prisma historicista y riguroso, habría de entender la Transición como un proceso político marcado por la complejidad y por una gran diversidad de actores e intereses. El resultado final de este proceso –el advenimiento del régimen democrático- sería por tanto fruto de la conjunción de determinadas dinámicas de poder, de luchas y negociaciones entre actores.  Al mismo tiempo, el profesor Álvarez Junco razona que es absurdo culpar a la Transición de algunos de los déficits actuales (bipartidismo, corrupción, desafección política, etc.): de ella sólo saldría un diseño institucional concreto, de tal manera que para explicar fenómenos posteriores habría que acudir a otros factores.

Dicho lo cual, ¿por qué se ha menospreciado tanto la Transición de un tiempo a esta parte? En opinión de Álvarez Junco, muchas de estas críticas carecen de fundamentación y obedecen sobre todo al intento de capitalizar políticamente aquel momento histórico. Momento histórico, aduce, que  habría de valorar enormemente al dar lugar a la única Constitución consensuada de la historia de España. En este sentido, el escenario actual debería rescatar el pilar de la Transición, que no es otro que el consenso.

Ahora bien, la defensa de la Transición y del marco constitucional no debe llevar a la idealización extrema. El profesor Álvarez Junco es partidario de la reforma de algunas cuestiones centrales, como pueden ser el excesivo peso del poder Ejecutivo sobre el Legislativo, la falta de democracia interna de los partidos y, sobre todo, el problema territorial. El principal problema para acometer estos cambios, sostiene, es la poca flexibilidad del marco constitucional, que sumado al actual panorama de polarización política, hace muy complicado cualquier intento de reforma.

En definitiva, la conferencia del profesor Álvarez Junco fue un ejemplo de lucidez intelectual, de reivindicación del análisis científico basado en la reflexión sosegada y rigurosa de los procesos socio-históricos. Fue por tanto una conferencia muy fructífera y que a buen seguro suscitó mucho interés entre todos los presentes.

 

 

 

Ester Domínguez

Elena Llano

Pablo Ortiz

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